Química reticular y motivación: pereza o determinación.


La química de tu cerebro determina tu grado de motivación, tu pereza o tu determinación. ¿O es al revés?.
La motivación suele producir un aumento de la actividad cortical, a través de la activación del sistema reticular. La voluntad que exhibimos a la hora de trabajar depende, en gran parte, de la química de nuestro cerebro.
Según un estudio que acaba de publicar la revista Journal of Neuroscience. Usando una técnica de mapeado del cerebro conocida como tomografía de emisión de positrones (PET), los investigadores encontraron que las personas más diligentes, que se muestran dispuestas a trabajar duro para obtener mayores recompensas, liberan más cantidad de dopamina en zonas del cerebro relacionadas con la motivación, concretamente el estriado y la corteza prefrontal ventromedial.
Por otro lado, los empleados “gandules”, que trabajan poco incluso si esa “flojera” implica una reducción de sus ingresos, tienen altos niveles de dopamina en una zona cerebral implicada en las emociones y en la percepción del riesgo: la ínsula anterior. En otras palabras, la liberación de dopamina en la ínsula está relacionada con un menor deseo de trabajar, sin importar las pérdidas económicas que eso implique.
El estudio es el primero en mostrar que la dopamina puede tener efectos opuestos según la zona en la que actúa y cómo esto explica las diferencias individuales en el comportamiento de los trabajadores. Las conclusiones ayudarán a entender los trastornos de la motivación implicados en enfermedades mentales como la depresión o las adicciones.
Por motivación se puede entender la causa de un comportamiento, es decir, aquello que puede determinar las manifestaciones de fuerza, dirección y resistencia. A menudo se emplean otros términos muy comunes, como necesidades, instintos, motivos, deseos etc., para expresar las acciones del individuo. Por eso, se considera que los motivos y las emociones contribuyen a incentivar el impulso que se debe poner en marcha.
La motivación puede definirse como un factor dinámico del comportamiento animal y humano que tiene como fin activar y dirigir un organismo hacia una meta (Dalla Volta,1974). Formalmente, según su origen, se distinguen motivaciones primarias (de supervivencia, viscerales…) y motivaciones secundarias (sociales, psicogénicas…).
Además, pueden ser conscientes o inconscientes, simples o complejas, transitorias o permanentes y, finalmente, superiores, como lo son los ideales o los modelos existenciales que cada uno asume para su propia realización.
Extraído de artículos de Elena Sanz y Juan Francisco Jacome.

 

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La gestión del talento, un reto y una inversión

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En la era del conocimiento, las organizaciones requieren esquemas de gestión que permitan que el talento humano sea el motor de la innovación y la estrategia del negocio. En un contexto global, gestionar el talento de la organización se ha vuelto una ventaja competitiva para el éxito de la empresa y de la creación de valor. La gestión de talento es un proceso estratégico que debe ser considerado en todo momento como una inversión a medio y largo plazo, no cómo un gasto.
La mayoría de las grandes empresas multinacionales ya ha realizado esfuerzos significativos por sistematizar este proceso y por institucionalizarlo en todas sus fases. Grandes corporativos como Procter and Gamble, General Electric, Bayer y Nestlé, entre otros, han destacado por contar con sólidos procesos de gestión de talento que impulsan la carrera de su alto potencial, incluso desde su ingreso. Estos programas rebasan el ámbito local y están orientados en su mayoría a la formación de la siguiente generación de líderes, con inversiones significativas.
En la última década se ha visto que también empresas regionales, locales, medianas y pequeñas ya han iniciado este tema, creando la capacidad de competir por talento y generar a partir de éste un diferencial significativo en el mundo de los negocios.
Por lo tanto, será necesario entender la gestión del talento como el proceso que busca atraer, incorporar, desarrollar y retener al capital humano de la organización. Analizar a aquellas personas con talento y alto potencial, dentro de su puesto de trabajo y atender sus necesidades de desarrollo y permanencia, para asegurar su continuidad en el negocio, a través de diversas prácticas de gestión del talento.
Algunos de los componentes del proceso de Gestión de Talento son:
  • Prácticas diferenciadas de selección de personal, alineadas a la estrategia empresarial.
  • Alianzas con universidades e instituciones de educación especializadas para captar a los mejores potenciales.
  • Procesos muy especializados de integración a la empresa y al puesto, en donde se acompaña a los nuevos colaboradores durante su proceso de inducción, con procesos de coaching y mentoring.
  • Mecanismos de vanguardia para identificar talento, tanto externo, como interno. (entrevistas en profundidad, dinámicas de grupo, formación gamificada, evaluaciones de 360°, assessement de competencias, evaluaciones de desempeño, evaluaciones de potencial, etc.).
  • Implantación de Planes de Desarrollo generales e individuales para fortalecer las competencias del personal, y así prepararlos para responsabilidades actuales y futuras.
  • Criterios de nivelación y promoción derivados de metodologías consensuadas que reduzcan la subjetividad y el “favoritismo”, haciendo de la toma de decisiones una práctica sistemática del comité de talento.
  • Esquemas de compensación competitivos, flexibles y novedosos y de largo plazo para promover la retención.
  • Programas enfocados al capital humano y su bienestar integral, que generen afiliación y contribuyan a crear ambientes de trabajo satisfactorios y saludables.
  • Programas de marketing interno/externo para dar a conocer a la empresa como un “empleador modelo”, que busca el desarrollo del talento de su personal.
Extraído artículo de Claudia Lomeli.
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Neuroplasticidad y neurogénesis

La neuroplasticidad es la capacidad que tienen nuestros cerebros de formar y reformar redes neuronales a partir de nuestras experiencias, es decir, la habilidad de moldearse con el aprendizaje.
Cuando estamos aprendiendo algo nuevo, se forman redes en nuestro cerebro a partir de neuronas que se comunican entre ellas a través de estructuras que permiten el pase de señales de una neurona a otra, conocidas como sinapsis. Una mejor comunicación entre neuronas está dada por un paso más eficiente de estas señales.
Cada vez que aprendemos o practicamos algo, estas conexiones se forman, o se refuerza la comunicación de conexiones existentes. Antiguamente se creía que las conexiones que se formaban durante nuestro crecimiento quedaban estáticas, pero hoy se sabe que la fuerza de estas conexiones puede variar de acuerdo con el uso o desuso de las mismas.
Esta extraordinaria capacidad se conoce como plasticidad sináptica y es un concepto clave en el estudio del aprendizaje y la memoria.
Neurogénesis
Otro concepto importante cuando se habla de la plasticidad del cerebro es el de neurogénesis, es decir, el nacimiento de neuronas nuevas (algo que hace no muchos años se creía imposible).
Este es un proceso complejo que involucra a una célula precursora que se divide, es un sistema que permite que la célula sobreviva y la creación de nuevas conexiones sinápticas. Este proceso ocurre principalmente en el hipocampo (una de las principales estructuras del cerebro humano), y es regulado por diversos factores.
 En resumen, tanto la neuroplasticidad como la neurogénesis permiten una mayor capacidad de adaptación o readaptación a los cambios externos e internos. Estos términos se utiliza con asiduidad en psicología, medicina y neurociencia; no obstante sus posibilidades no están contempladas todo lo que se debería en el ámbito de la educación y el aprendizaje.

 

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Manifiesto contra la mediocridad

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La mediocridad es un virus elusivo, resistente y desgraciadamente común que poco a poco está socavando los cimientos de nuestra sociedad, y convirtiéndonos en ovejas infelices que no se atreven a salir del rebaño, y que al final acaban persiguiendo a todo el que osa desviarse del camino… aunque éste esté equivocado.
¿Por que si todos lo hacen, no puede estar mal, no?. En un momento donde necesitamos más que nunca talento, referentes y a gente fuera de la media, la mediocridad campa a sus anchas, evitando que la gente se atreva a destacar por miedo a ser diferente, por miedo a “no encajar” y a ser visto como “raro”.
¿Prefieres encajar y ser infeliz, como todos los demás? Porque eso es la mediocridad
Desde pequeños se nos enseña a ser como los demás, a repetir las cosas tal como se nos han mostrado, a no cuestionar el por qué de las cosas y sobre todo, a no destacar. En lugar de fomentar que el ritmo de la educación la marquen los que se esfuerzan, los que realmente sucede es que la clase siempre se adapta a los que menos interés tienen o menos aptitudes…
Y éste es el problema: que sólo hay una forma de evaluar las aptitudes, a través de las competencias “duras”: matemáticas, física…  asumiendo que todos somos iguales, que todos podemos/debemos ser formados con los mismos parámetros. Y nada más erróneo, se habla de por lo menos 8 tipos de inteligencia…. y claro, pasa lo que pasa:
Y la mejor forma de no sentirse tan inútil es intentar encajar, ser como los demás e intentar que no se note nuestras “rarezas”… esas que nos hacen especiales, únicos y diferentes. Y por si fuera poco, el sistema educativo, en lugar de comprender que cada persona es diferente, y potenciar lo que tiene de especial cada uno de nosotros, lo que hace es reforzar aquello en lo que no destacamos. ¿Resultado? La campana de Gauss, cada día más homogénea y concentrando a más gente en el centro (por si no la conoces, es una curva estadística que se usa para describir la más usual de las distribuciones de variables aleatorias en un universo):
Ojo, ser mediocre no significa estar en la media, significa glorificar la media y demonizar cualquiera que salga de la misma… habitualmente porque esa persona actúa como espejo y nos hace ver a lo que hemos renunciado, lo que nos ha dado miedo hacer. Porque yo creo que nadie estamos en todos los aspectos en la media: todos tenemos algo especial y único dentro de nosotros, que nos hace diferentes y geniales.
Ya sea tu forma de bailar, tu afinidad con los animales o lo rápido que eres capaz de recitar listas interminables… es algo que en el mejor de los casos dejamos como hobby (nos han dicho que no se puede vivir de eso, que no es una profesión seria) y en el peor intentamos reprimir como “tonterías de niño” o cosas inútiles.
Y el problema es que la mediocridad no sólo es un cáncer que impregna muchas capas de la sociedad sino que tiende a perpetuarse. Basta con echar un vistazo a nuestra clase política, y comparar los gobiernos de los últimos años (me da igual el signo político) con los que los precedieron en la transición democrática, por ejemplo, para echarse a llorar.
Es parecido al efecto Dámaso, en el que los que son objetivamente los mejores de la tribu (aquellos con talentos fuera de la media) deben responder ante los mediocres, ante la cultura dominante que hace las cosas de la forma establecida y se auto-perpetúa.  Y por eso el fracaso es perseguido, las ideas que pretenden cambiar el status quo son dejadas de lado, y la innovación y la creatividad, reducidas a pequeñas mejorar sin ambición y sin apenas riesgo.
Y por esto tenemos que actuar. Ya. Rodearnos de gente que sume, de gente que nos anime a arriesgarnos y no que se regodee en nuestros fracasos. Atrevernos a salir cada día un poco de nuestra zona de confort. Hoy comer en un restaurante nuevo. Mañana ir por un camino diferente al trabajo… y quizás dentro de un mes, haciendo eso con lo que desde hace años sueñas pero que nunca te has atrevido. Pero empieza a probar a hacer cosas nuevas.
Porque la comodidad te empuja a la mediocridad casi sin darte cuenta. Al estancamiento.
Y si, debemos actuar sobre nosotros mismos, pero por encima de todo, sobre nuestros hijos. Porque enseñar a alguien a arriesgarse, a salir de camino predeterminado y buscar su propio destino es fácil cuando eres joven y tienes poco que perder…. pero se va haciendo progresivamente mas difícil cuanto más recores de la carrera de la rata , cuanto más pesadas son tus cadenas doradas (hipotecas, estilo de vida…etc).
Es un músculo que hay que ejercitar, y aunque al principio parece imposible, estas cadenas pueden ser rotas: yo lo he hecho, arriesgándolo todo la primera vez con 34 y la segunda con 38…. y si yo he podido, tú también. Hay que cambiar la mediocridad por una meritocracia. Y ya sabes, no es cosa de otros:
Si quieres encontrarás la forma… y si no, encontrarás la excusa
Extraído del Blog de Javier Megias.

 

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Innovación es creatividad aplicada con éxito, que aporta valor.

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Todo el mundo habla de innovación, las organizaciones la utilizan como adjetivo de sus propuestas, y parece que se ha quedado uno obsoleto si su proyecto no se arrima a este término tan “prometedor”. Esto ocurre en todos los ámbitos: empresarial, social, político…. Pero ¿qué es, realmente, eso de la innovación? ¿En qué consiste? ¿Es en verdad tan necesaria como se nos vende? ¿Es algo fácil de hacer?, ¿resulta un proceso natural?, ¿ha sido inventada en los últimos tiempos?
En este capítulo descubriremos la verdadera naturaleza de la creatividad y la innovación, tratando de dilucidar la diferencia entre ambas. Además, intentaremos aportar luz a la complejidad de definiciones y enfoques existentes, explicando el proceso básico de la innovación, así como su importancia en el mundo actual.
¿Qué es, realmente, la innovación?
Podemos encontrar multitud de definiciones de innovación que provienen de diferentes disciplinas: técnicas o tecnológicas, científicas, sociales y económicas, o incluso fiscales (con el fin de discriminar deducciones de impuestos). Haciendo un compendio de todas ellas, y yendo a la raíz última de lo que significa innovar, podemos decir que: Innovación es creatividad aplicada con éxito, que aporta valor.
 En esta definición tan simple coexisten algunos conceptos importantes:Para que exista innovación debe existir creatividad, aunque esta por sí sola no garantiza la innovación. Podríamos definir la creatividad como la generación de nuevas ideas apropiadas al contexto. De alguna manera, consiste en la imaginación dirigida hacia algo, un problema que queremos resolver, un reto al que nos enfrentamos y sobre el cual necesitamos o deseamos nuevas ideas. Gracias a la creatividad, que como veremos consiste en encontrar nuevas conexiones, obtendremos nuevas “ideas” para enfocar el problema o reto.
Ahora bien, es necesario ser capaz de hacer realidad esas ideas, esto es, de llevarlas a cabo, implementarlas con éxito. Si el resultado de todo ello es algo que, además de ser nuevo, aporta valor respecto a lo que teníamos anteriormente, podemos llamarlo innovación.
De este enfoque puede participar una nueva tecnología, un nuevo proceso, una nueva manera de hacer las cosas. Podemos descubrir, evidentemente, un nuevo producto o proceso, o también un nuevo concepto revolucionario que podrá ser probado y resultar viable.
Pero insistamos en la importancia de cada uno de los componentes: se trata de algo nuevo que se ha conseguido hacer realidad, de manera que aporta valor respecto a lo que teníamos antes.
Evidentemente, innovación tampoco es I+D+i, ni tiene por qué tener un componente tecnológico. Podríamos decir que la I+D+i ayuda a obtener innovación. Puede ser un medio, es una parte de ella, pero la innovación va mucho más allá. Tampoco se trata de la i minúscula de la expresión I+D+i, puesto que, en puridad, esta representa la innovación tecnológica. Por eso las mediciones sobre la innovación que normalmente aplican los gobiernos no calibran en verdad la innovación: suelen limitarse a la innovación tecnológica, ya que los parámetros que deben medirse son más simples de entender y de mensurar.
En este sentido, deberíamos ampliar nuestra conciencia colectiva de lo que es realmente la innovación, a fin de deter – minar los verdaderos avances o retrocesos, en la misma en un determinado país.
En la literatura sobre el tema se tratan muchos tipos de innovación. Así, podemos dividir la innovación en función del ámbito donde se aplica en:
  • Innovación en producto.
  • Innovación en servicio o proceso.
  • Innovación en organización o modelos de negocio.
También podemos hacer una clasificación según el rango de “disrupción” que aporta:
1 Innovación incremental: aquella que consigue una mejora respecto de lo anterior, pero sin cambiar significativamente sus características. Por ejemplo, en un producto dentro del sector transportes, sería un nue – vo tipo de coches, con nuevas características que no tenían los vehículos anteriores.
2 Innovación significativa: aquella que cambia sustancialmente lo anterior. Siguiendo el ejemplo anterior, se aplicaría a los coches de hidrógeno, que si bien siguen siendo coches, tienen una propulsión totalmente distinta, y además requieren de una industria de servicio distinta (gasolineras, reparaciones, etc.).
3 Innovación transformacional o radical: se cumple la misma función, mediante una solución totalmente distinta. En el ejemplo anterior, la invención y puesta a disposición del público general del automóvil, en lugar de caballos o carretas tiradas por caballos.
Otra división muy generalizada de la innovación está basada en el “cómo” y “para qué” (y no solo la manera, sino también “por quién” y “para quién”) se realiza esta innovación, surgiendo la innovación abierta, la innovación social, etc.
Muchos autores diferencian el proceso de innovación para cada uno de estos tipos. La esencia de la innovación, de acuerdo con la definición expresada anteriormente, es la misma en todos los casos. Una vez superada y dominada esta esencia, se podría profundizar en las características específicas de cada tipo de innovación.
Normalmente innovamos para encontrar nuevas soluciones a retos o problemas. Si queremos abrir las puertas a cualquier posible solución, lo que es altamente recomendable si de verdad se quiere innovar, el proceso debe ser suficientemente abierto como para que el resultado final pueda ser un producto, un servicio, una nueva manera de organizar nuestros servicios o de “paquetizar” nuestros productos, una nueva forma de comercialización, un nuevo modelo de negocio, una nueva estrategia, etc.
Estas posibles soluciones pueden tener un carácter incremental y, no obstante, ser de gran valía, ya que solucionan el problema; o, por el contrario, ser totalmente transformacionales.
Por todo ello, nos parece en cierta medida contraproducente intentar separar los tipos de innovación “a priori”, debido a la propia naturaleza de la innovación: cuando se está en los dominios de lo desconocido, explorando diferentes posibilidades, no hay ninguna seguridad equivalente a un resultado final. Y querer definirlo a priori es matar la innovación antes de alumbrarla.Esta es una de las razones que nos llevan a tratar la innovación a nivel genérico, y por la que desaconsejamos comenzar los esfuerzos innovadores con una premisa que no sea una definición (lo más concisa posible) de los objetivos que queremos cumplir. Sobre todo cuando nos encontramos en las fases iniciales de la innovación, la llamada “Front End of Innovation”.
Quedarse quieto es la manera más rápida de ir hacia atrás en un mundo cambiante. Synecti
Extracto de la obra ¡Ahora, innova! (Coraje y método para la innovación). 2012
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Ser importante es del ego, ser feliz es del alma.

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Ser importante es del ego, ser feliz es del alma. “Jamás perderás tu conexión, siempre y cuando te pares en la humildad de tu corazón y no en la soberbia de tu ego”. ¿Qué ego tienes?:
Ego SABELOTODO: Es aquel ego que siempre cree tener la razón, le gusta dar consejos sobre todo, siempre contesta aunque no sepa, cree tener respuesta para todo, no se puede quedar callado.
Ego INSACIABLE: Es el ego “centro de mesa”, no le gusta pasar desapercibido, hace cualquier cosa para llamar la atención.Ego INTERRUPTOR: Su necesidad de autorreferencia es tan fuerte que interrumpe permanentemente, nunca deja que los otros terminen de hablar.
Ego ENVIDIOSO: Es el que no soporta los triunfos y éxitos de otros. Degrada a los que cree que son mejores que él.
Ego PRESTIGIOSO: Es el ego que busca aplausos, reconocimiento y admiración en todo lo que hace. Siempre quiere ser el mejor. Frecuentemente les dice a los demás: “te lo advertí”, “yo sabía”, “te lo dije, pero tú nunca me escuchas”, etc.
Ego JINETE: Se monta de lo que dicen otros. Se aprovecha de los datos de los demás para su propio beneficio. Saca partido de lo que otros dicen para estructurar sus propias intervenciones. Es copión y usurpador.
Ego SORDO: Nunca escucha, le gusta hablarsólo a él, habitualmente finge escuchar.Ego MANIPULADOR: Es aquel ego astuto que siempre se las arregla, ya sea tergiversando, acomodando, engañando, mintiendo o justificando para que las cosas resulten siempre a su favor.
Ego ORGULLOSO: Es aquel ego competitivo, discutidor, que no le gusta perder.Ego PREMENTAL (silencioso): Es aquel ego que calladamente tiene un discurso paralelo, es criticón, hipócrita y enjuiciador.

 

 

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Escala la montaña.

mountainEscala la montaña. Al final no recordarás el tiempo que pasas en la oficina y arreglando tu casa.
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